

La IA pasó de estar al margen de las estrategias empresariales a convertirse en el eje. Hace unos años, se mencionaba en menos del 10 % de las reuniones sobre resultados financieros. Hoy, la diferencia es abismal: se nombra en casi el 100 %. Esta tecnología genera cambios fundamentales en nuestra forma de trabajar, los aspectos que priorizamos y las estrategias empresariales de crecimiento e innovación.
Por otra parte, la IA está transformando el modo en que el personal aprende en el trabajo.
Para el desarrollo profesional, esta es una situación apremiante, pero también trae oportunidades. En el caso de los programas de aprendizaje, los cursos tradicionales y las bibliotecas de contenidos estáticos ya no alcanzan. No pueden seguirle el ritmo a la evolución de las habilidades esenciales y no se pueden personalizar lo suficiente para facilitar el tipo de desarrollo profesional constante que necesitan los empleados si no quieren perder vigencia y pretenden adaptarse a su rol.
Sin embargo, con la IA el upskilling puede ser más dinámico, interactivo y, por ende, más eficaz. Por ejemplo, se puede usar para recibir críticas constructivas al instante, prepararse para conversaciones en las que hay mucho en juego o ensayar para una presentación.
Analicemos más en detalle cómo las interacciones con la IA transforman el aprendizaje y cómo tanto las empresas como los empleados pueden sacar el máximo provecho de estas oportunidades.
Uno de los cambios más importantes en el ámbito del desarrollo profesional es que, ahora, las interacciones que antes solo se daban entre los trabajadores se transformaron en colaboraciones entre los trabajadores y la IA. Las actividades que antes requerían la intervención de colegas o tutores (como el coaching, los juegos de rol y las simulaciones) ahora se complementan con las funcionalidades de la IA.
Cuando solo se trabajaba con otros empleados, era más complicado recibir críticas constructivas, organizar sesiones de coaching y hacer juegos de rol con frecuencia. El día tiene una cierta cantidad de horas, hay conflictos de horarios y otras responsabilidades más prioritarias. Los supervisores y los colegas no siempre tienen tiempo para ayudar a los integrantes del equipo que quieren ensayar por tercera vez para una presentación importante, incluso si necesitan más práctica.
Como explicó Nicole Helmer, la directora de Productos de Degreed, en un webinar reciente: “Estas eran interacciones que solo se daban entre los trabajadores. Ahora se dan con la IA, y se pueden aprovechar muchísimo si se tiene en cuenta la flexibilidad de este tipo de experiencias y la medida en que se pueden personalizar”.
Estas nuevas interacciones entre los trabajadores y la IA no reemplazan los vínculos interpersonales, sino que multiplican las oportunidades de aprender con más eficacia, adquirir habilidades más rápido y, así, explotar mejor el potencial humano. Hoy, los supervisores no se ven obligados a ocuparse de todas las sesiones de coaching individuales, ya que pueden delegarlas en la IA para contribuir al upskilling de sus equipos.
Las interacciones individuales entre los trabajadores siempre serán necesarias, pero ahora pueden ser más provechosas e intencionadas, ya que las herramientas de IA se pueden encargar de las sesiones de coaching y las críticas constructivas periódicas.

Una de las novedades más interesantes en la confluencia de la IA, el aprendizaje y la inteligencia humana es que, gracias a la tecnología, se puede acceder a los conocimientos con más facilidad en las tareas cotidianas. Degreed se propone formalizar las funcionalidades del protocolo de contexto del modelo (MCP) que permiten acceder a contenidos de aprendizaje y recomendaciones mediante agentes de IA corporativos, de modo que los aprendices tengan los conocimientos a su disposición en diferentes plataformas y herramientas, en el momento y el lugar que los necesiten.
Así como Google Maps da indicaciones para llegar a cualquier lugar porque sabe dónde se encuentra el usuario, los sistemas con el MCP están al tanto del trabajo que hace el personal y los conocimientos que posee y, por eso, le pueden recomendar los contenidos de aprendizaje más convenientes. De esta manera, cae el muro que divide el trabajo del aprendizaje y ambos aspectos quedan totalmente integrados.
“Si esas son las herramientas que usan ahora los empleados para trabajar, queremos que allí aparezcan los recordatorios, las sugerencias y los accesos a los materiales de aprendizaje”, señaló Helmer.
Es comprensible pensar que el personal usará la IA para todo, ya sea buscar información, elaborar estrategias o pedir consejos. Los directores deben ser conscientes de esta tendencia para que tanto ellos como los empleados la eviten.
El valor de las competencias humanas no disminuye en los espacios de trabajo con IA, sino que aumenta, pero únicamente si se hace el esfuerzo intencional de no limitarse a usar la IA para obtener información de manera fácil y rápida. Como observó Helmer: “Debemos capacitar al personal para que piense, no solo para que encuentre respuestas”.
El verdadero objetivo de la transformación en torno a la IA es mucho más complejo: complementar a los trabajadores y darles la oportunidad de que cultiven sus competencias y amplíen sus posibilidades.
Criterio. Adaptabilidad. Pensamiento crítico. La capacidad de lidiar con ambigüedades. Las herramientas de IA no tienen estas competencias ni las pueden reemplazar, ya que son habilidades humanas que se desarrollan a lo largo del tiempo, con práctica deliberada y ejercicio. Los empleados lo saben. Según los datos de Degreed, siete de las diez habilidades más solicitadas en 2026 son humanas; por ejemplo, la capacidad de liderazgo, la comunicación y la resolución de problemas. Es evidente que tanto los empleados como la cúpula directiva están invirtiendo en desarrollar sus habilidades humanas y también las que tienen que ver con la IA porque reconocen la importancia fundamental de ambas.
Los cursos estáticos y los programas de desarrollo profesional esporádicos dejaron de ser suficientes para lo que necesitan los empleados de hoy, que deben mantenerse al tanto de los cambios vertiginosos de la tecnología. El aprendizaje colaborativo con IA plantea un modelo distinto:
A futuro, las empresas que prosperen no serán las que tengan la mayor cantidad de herramientas de IA, sino las que usen esta tecnología para ayudar al personal a desarrollarse profesionalmente con más eficacia y con la misma rapidez que cambian las habilidades exigidas por las empresas.
Para saber más sobre el aprendizaje colaborativo con IA, mira la serie completa de webinars Degreed en acción.
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