
La Ley de Inteligencia Artificial de la UE ya está en vigencia y trae un mensaje claro para los directores de las empresas: la IA no es una simple oportunidad para innovar. Es una responsabilidad y se puede convertir en un inconveniente.
Cualquier empresa con suficiente presencia en la Unión Europea se verá afectada, y toda compañía que use IA para seleccionar, capacitar o gestionar talentos puede quedar supeditada a las normas sobre actividades de alto riesgo. Es decir, cumplir con la ley puede resultar complejo si no se elige al colaborador o proveedor adecuado. No obstante, pese a las dificultades, hay una oportunidad: se puede aprovechar la presión de las normas para incentivar a los trabajadores a usar la IA generativa, ayudarlos a ganar confianza y promover el dominio de esta tecnología a fin de conseguir una ventaja frente a la competencia.
Es la oportunidad de darle al personal las herramientas para que trabaje con la IA (con ética, soltura y eficacia), de modo que tu empresa no se limite a cumplir con las normas, sino que lleve la delantera en este nuevo horizonte. Es un punto de inflexión estratégico para que los directores de Recursos Humanos, de Aprendizaje y de Informática integren programas sobre IA éticos, estructurados y flexibles en el ADN de su empresa.
La Ley de Inteligencia Artificial de la UE impone reglas radicales para el desarrollo y el uso de la IA, y algunos de los requisitos más rigurosos afectan los sistemas pensados para automatizar la gestión de los empleados.
El artículo 4 de la Ley de IA de la UE es claro:
“Los proveedores y responsables de la implementación de sistemas de IA adoptarán medidas para garantizar que, en la mayor medida posible, sus trabajadores y demás personas que se encarguen en su nombre del funcionamiento y la utilización de tales sistemas tengan un nivel suficiente de formación en materia de esta tecnología”.
Las empresas son responsables de garantizar que quienes interactúen con los sistemas de IA tengan la capacitación necesaria, desde el punto de vista técnico, ético y contextual. En el caso de los profesionales de RR. HH. y Aprendizaje, esto quiere decir que deben replantearse cómo implementar, adoptar y supervisar la IA para todo el personal.
Si utilizas esta tecnología para contratar empleados, gestionarlos, evaluarlos u ocuparte de su upskilling, también debes verificar que el proveedor haya tomado las medidas necesarias y haya creado su solución de tal modo que tu empresa pueda cumplir con los requisitos de la Ley de IA.
En nuestra investigación internacional con Harvard Business Publishing, llegamos a estas conclusiones:
Aunque esta tecnología se usa mucho, la mayoría de las empresas improvisa: los empleados utilizan herramientas de IA sin la capacitación, la supervisión ni la infraestructura que exige la ley. Este es un grave riesgo para el cumplimiento normativo, pero lo más inexcusable es que se desaprovecha la oportunidad de adoptar la IA para mejorar el desempeño y la innovación de forma cuantificable.

La Ley de IA de la UE fue pensada para regular los usos de esta tecnología en función de su grado de riesgo. Por lo tanto, sus aplicaciones se categorizan en diferentes niveles: riesgo inaceptable, riesgo alto, riesgo limitado y riesgo mínimo. Con esta metodología, se garantiza que cuanto mayor sea el riesgo que presente un sistema de IA, más estrictos sean los requisitos que se deben cumplir. Algunos usos de la IA pueden ser totalmente ilegales según esta ley, mientras que otros, que entran en la categoría de alto riesgo, tal vez se deban dar de maneras específicas, de conformidad con las pautas estipuladas.
Para cumplir con la Ley de IA de la UE, no solo hay que respetar sus normas, sino garantizar que los sistemas de IA sean confiables y beneficiosos para todos los usuarios. En el caso de los profesionales de RR. HH., Aprendizaje y Gestión de los Talentos, esto se traduce en lo siguiente:
Se debe garantizar que las herramientas de upskilling potenciadas por IA sean seguras y estables, de manera tal que promuevan la confianza de los usuarios en la tecnología.
Es fundamental aportar información clara sobre cómo toman decisiones los sistemas de IA, sobre todo cuando se usa para capacitaciones que pueden influir en los resultados de aprendizaje y las evaluaciones.
Se deben atenuar los riesgos jurídicos del incumplimiento, que pueden conllevar multas severas y daños a la reputación.
De acuerdo con nuestras investigaciones, las estrategias de IA más fructíferas giran en torno a tres mecanismos de apoyo esenciales. Se trata de factores determinantes que salvan las distancias entre el cumplimiento de las normas jurídicas y las ventajas para las empresas:
No se puede lograr que los usuarios se sientan seguros con la IA generativa si no tienen la posibilidad de usarla ni integrarla en tareas concretas. Para eso, se necesitan sistemas seguros y comprensibles que permitan lo siguiente:
Los programas de aprendizaje sobre IA deben ser estructurados, estratégicos y sistemáticos. Qué hacen las empresas de mayor desempeño:
La motivación acelera el aprendizaje. Según nuestro estudio, los empleados que perciben una ventaja personal (por ejemplo, un aumento de la productividad o la creatividad) tienen 77 veces más probabilidades de interactuar plenamente con la IA generativa. Dicho de otro modo:
Cuando estos tres factores determinantes confluyen, las empresas cuentan con una plantilla de personal segura y capaz que se atiene a las normas.

La IA generativa está reestructurando el mundo laboral, y el cumplimiento de las normas no es más que el punto de partida. Hoy, los directores de Recursos Humanos, de Aprendizaje y de Informática tienen un objetivo doble: por un lado, garantizar la gobernanza y, por el otro, darle al personal las herramientas para usar la IA con confianza y de manera ética. A la hora de sortear estos obstáculos, no solo deben centrarse en las directrices, sino también en las prácticas.
Esto es lo que hacen las empresas más destacadas:
Al tomar medidas para contar con una plantilla de personal que domine la IA generativa, las empresas reducen sus riesgos, aceleran la innovación y se preparan para estar a la vanguardia de forma ética y eficaz.
En Degreed, el cumplimiento de las normas es la base de todo proceso de desarrollo. Nuestra plataforma está diseñada para cumplir con la Ley de IA del siguiente modo:
Te ayudamos a convertir la presión por cumplir con las normas en una ventaja competitiva. ¿Cómo? Promoviendo la formación sobre IA para tu recurso más valioso: tus empleados.

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