Habilidades y movilidad de talento  •  Artículo  •  13 min

Introducción a las academias de aprendizaje: todo lo que debes saber

Según el especialista Josh Bersin, las academias son el “próximo gran avance en materia de aprendizaje corporativo”. ¿Por De hecho, son una solución prometedora para gestionar y subsanar la creciente brecha de habilidades.

Esto quiere decir que los directores de Aprendizaje y Desarrollo y de RR. HH. preocupados por la escasez de talentos (en definitiva, todos) deberán dedicar algo de tiempo y esfuerzo a estudiar las academias y aprovecharlas para adquirir esas habilidades que faltan.

Ya sea que estés por lanzar tu propia academia o simplemente hayas escuchado esta palabra en la sala de descanso del área de Aprendizaje y Desarrollo y RR. HH., en este artículo encontrarás todo lo que debes saber sobre el desarrollo de talentos por cohortes, desde los fundamentos (como las definiciones de los términos básicos y los casos de uso) hasta las guías prácticas pensadas para ayudarte a armar o mejorar tus propias academias internas.

Índice

¿Qué son las academias de aprendizaje?

Una academia de aprendizaje es un entorno colaborativo para que los empleados adquieran habilidades especializadas que respondan a las necesidades de su empresa.

Seguramente ya escuchaste hablar de las academias de aprendizaje. El concepto llamó la atención de los directores de RR. HH. y Aprendizaje y Desarrollo hace unos años, cuando Bersin usó ese término para referirse a “una nueva tendencia cultural en el ámbito del aprendizaje y desarrollo profesional de las grandes empresas”.

Definición de academia de aprendizaje

Si bien el concepto en sí no es ninguna novedad, en el mercado de las tecnologías de aprendizaje significa un “nuevo tipo de plataforma”. De hecho, estas plataformas son tan recientes que, incluso, la nomenclatura “academias de aprendizaje” todavía no ha terminado de cristalizar. La parte relacionada con las “academias” sigue siendo una constante, pero, según quién use el término, puede estar modificada por distintas palabras: academias de aprendizaje, academias de capacidades, academias de capacitación, academias de habilidades o academias de talento. Cualquiera sea la palabra que se agregue, la noción básica subyacente (un entorno colaborativo para adquirir habilidades que respondan a las necesidades de las empresas) sigue siendo la misma.

Bueno, dejemos la semántica hasta aquí. hablemos de por qué las academias son tan importantes.

¿Qué problemas graves resuelven las academias de aprendizaje?

No te dejes engañar por la simpleza de su definición: un entorno colaborativo para que los empleados adquieran habilidades especializadas que respondan a las necesidades de su empresa. Esta definición revoluciona el mercado actual de las tecnologías de aprendizaje porque aborda dos problemas fundamentales:

Estas dos cuestiones han desconcertado a los profesionales de Aprendizaje y Desarrollo durante años, pero, por fin, ha aparecido una solución prometedora en el universo de las tecnologías educativas.

Problemas graves que resuelven las academias de aprendizaje

Primer problema: la creciente brecha de habilidades y la crisis de talentos

Incluso antes de la revolución que causó la IA generativa, en 2020 el Foro Económico Mundial pronosticaba que, para 2025, el avance inexorable de la tecnología reemplazaría 85 millones de empleos, crearía otros 97 millones y obligaría a la mitad de los empleados a participar en procesos de reskilling.

McKinsey & Company ya informa que, tal como se pronosticó, en el 87 % de las empresas escasean los talentos. Esta carencia se da pese a que los altos mandos de las empresas se esfuerzan mucho por subsanar la brecha de habilidades. En la última década, las compañías invirtieron muchísimo dinero con la esperanza de resolver este problema.

En 2010, el sector empresarial invirtió a nivel mundial 271 000 millones en capacitación corporativa, y en diez años ese monto aumentó en un 37 %. Según Training Industry, en la década de los 2020, las empresas gastarán la friolera de USD 357 000 millones en programas de capacitación y aprendizaje. Solo en Estados Unidos, los gastos en capacitación superaron la marca de los USD 100 000 millones entre 2021 y 2022.

¿Qué obtuvieron las empresas a cambio de todo este despilfarro? No mucho. Si bien gastaron miles de millones de dólares, el porcentaje de directores ejecutivos preocupados por la disponibilidad de habilidades no hizo más que aumentar. Lo cierto es que se incrementó con más rapidez que los gastos: subió de un 53 % en 2012 a un 79 % en 2019. (Y con la llegada de la IA generativa, ¿quién sabe cuánto más se elevó ese porcentaje?).

Queda claro que las soluciones de aprendizaje en las que las empresas gastaron miles de millones en la última década no sirvieron para subsanar las brechas de habilidades, pero a no desanimarse: ahora hay una solución viable para que a las compañías nunca les falten talentos.

Solución: por qué las academias garantizan que a tu empresa nunca le falten talentos

Las academias tienen una vasta y destacada trayectoria en el ámbito del desarrollo profesional y el desarrollo de talentos internos. Un famoso ejemplo es General Electric: en los años 50, tras adquirir habilidades en la academia presencial de la empresa, Reginald Jones terminó convirtiéndose en el director ejecutivo de GE.

Bersin también elogió su experiencia en la academia tradicional de IBM en la década de 1980:

“Teníamos una academia de ventas sin igual. Estuve años capacitándome como vendedor y aprendí más sobre los clientes, las prácticas de venta y los productos que en ningún otro momento de mi vida. Mi hijo acaba de pasar un año en la Academia de Ventas de SAP, y la experiencia lo preparó para una carrera profesional increíble”.

Josh Bersin

Vemos que, desde siempre, las academias de aprendizaje han dado frutos y, si bien las de GE e IBM eran edificios físicos, hoy las empresas pueden seguir cultivando a los talentos con los mismos principios valiéndose de las tecnologías más modernas. De hecho, continúan cumpliendo su cometido. Bersin señala algunas de las versiones actuales que tienen éxito:

Segundo problema: la falta de correlación entre los objetivos del área de Aprendizaje y Desarrollo y los de la empresa

Además de la creciente brecha de habilidades, otra cuestión que aqueja a los directores de RR. HH. y Aprendizaje y Desarrollo es la dificultad para correlacionar las iniciativas de aprendizaje con los objetivos de las empresas. Dadas las infinitas opciones de aprendizaje (por ejemplo, pódcast, congresos, libros, cursos intensivos), es fácil que los empleados, por más buenas que sean sus intenciones, terminen usando su presupuesto de capacitación para habilidades que no guardan relación con las necesidades de la empresa.

Por ejemplo, los empleados que usan una de las tantas plataformas de aprendizaje autodirigido suelen tomar las decisiones relacionadas con su aprendizaje con muy poco asesoramiento de parte de los directores ejecutivos o directamente sin recibirlo. En un artículo de Training Industry sobre las academias, Yael Gilbo Kaufmann (cofundadora de Learn In) observa que “con los programas de aprendizaje autodirigidos, los empleados se ven obligados a especular demasiado: ‘¿Le resultaría más útil a mi empresa si leyera este artículo o si mirara este video sobre análisis digitales?’”.

¿Qué tan desfasados están los objetivos? En la investigación 2020 Learning Strategy Study de Brandon Hall Group, casi todas las compañías (el 87 %) expresaron la necesidad de coordinar los programas de aprendizaje con sus objetivos, pero apenas el 13 % afirmó que tenía la capacidad de hacerlo. Sin duda, una estadística alarmante.

Desde luego, antes de empezar a invertir en upskilling, las compañías deben contar con una solución de aprendizaje que correlacione los objetivos de los programas de desarrollo profesional con sus empresariales.

Solución: por qué las academias promueven los objetivos empresariales

Para que las iniciativas de upskilling se adecúen a los objetivos de las compañías, las academias deben ser el hilo conductor entre las plataformas de aprendizaje, los datos y el personal (es decir, otros departamentos, los directores ejecutivos, los supervisores y los empleados).

La academia corporativa es una institución estadounidense ilustre del siglo XX. Se inició a mediados de la década de 1950 cuando el presidente de GE, Ralph Cordiner, compró un terreno y construyó una universidad física para formar a los supervisores. Como cabría esperar, y con los cuantiosos gastos que conllevan las academias físicas, los altos mandos de aquella época insistían en influir en los planes de estudio y los objetivos.

Las academias modernas de hoy continúan esta tradición. Bersin explica que a las academias “las debería dirigir un alto mando empresarial y no un profesional de Aprendizaje y Desarrollo”. Según él, el director ejecutivo, el de Informática o el de Finanzas podrían estar a cargo de las academias.

Sin embargo, el hecho de que los directores las supervisen no es lo único que garantiza la correlación de los objetivos. Hoy, en las academias modernas se utilizan tecnologías (como las integraciones) para facilitar y agilizar la comunicación entre los distintos programas de software, obtener acceso a datos sobre las habilidades y poner en contacto a todos los integrantes de la empresa. Para la cúpula directiva nunca fue tan simple aportar opiniones singulares y reveladoras sobre las habilidades que se necesitan y contribuir a plantear itinerarios de aprendizaje que permitan adquirirlas.

¿Por qué las academias de aprendizaje son una buena solución para los programas de upskilling avanzado?

Tres experiencias esenciales para promover el aprendizaje del personal

Dado que las empresas gastaron miles de millones de dólares a lo largo de la última década, varios proveedores de las antiguas soluciones de aprendizaje intentaron usar su software para subsanar las brechas de habilidades. Como mencionamos, no funcionó. Entonces, ¿por qué las academias de aprendizaje sí servirán para este cometido?

Los responsables de las academias saben que el upskilling avanzado atiende una necesidad de aprendizaje prioritaria distinta a la que abordan las capacitaciones o la formación cotidiana. Para el upskilling avanzado se necesitan estrategias pedagógicas diferentes. Si la idea es profundizar el upskilling, hacen falta experiencias de aprendizaje más completas, largas e intensivas. Por eso, el eje de las academias es una metodología de aprendizaje que promueve la adquisición de habilidades críticas de forma más avanzada y consciente, así como su desarrollo para aplicarlas a una trayectoria profesional.

Hay tres estrategias de aprendizaje que permiten a las academias desarrollar habilidades de manera avanzada:

Las ventajas de las academias de aprendizaje

Aprendizaje colaborativo

En esencia, las academias son colaborativas. El término hace referencia a un tipo específico de métodos basados en modelos tradicionales y presenciales de aprendizaje colaborativo que, por lo general, se realizan en grupos o cohortes. A fin de cuentas, los programas híbridos se consideran desde hace mucho como uno de los modelos más eficaces para aprender temas esenciales. La dinámica social que surge cuando se aprende de los pares y de expertos aporta un contexto, da lugar a debates y permite recibir coaching y críticas constructivas.

Ahora que la IA generativa está cambiando el mundo de las habilidades, es indispensable profundizar el aprendizaje de habilidades más complejas o inherentemente humanas, como el pensamiento crítico, la toma de decisiones efectiva, la comunicación y la resolución de problemas. Por eso, hay dos ventajas: por un lado, los empleados adquieren habilidades especializadas y, por el otro, ponen en práctica sus competencias interpersonales y comunicativas.

Planificación de trayectorias profesionales y correlación de habilidades

En las academias se piensa a lo grande. Las carreras profesionales se cimentan aplicando una serie de habilidades, no una sola. El único objetivo de los programas de aprendizaje de antes solía ser adquirir una habilidad, o si un empleado cultivaba una serie de habilidades, estas no se relacionaban necesariamente con una trayectoria profesional clara.

En las academias se utiliza una infraestructura que va más allá de una sola habilidad y apunta a desarrollar una carrera profesional. Con el programa adecuado, los participantes de las academias pueden elegir una trayectoria profesional y, luego, usarlo para distinguir las habilidades que necesitan para trazarla.

Aplicación práctica y críticas constructivas

Para desarrollar una carrera profesional se necesita experiencia práctica. La mayoría de las soluciones tradicionales hacen hincapié en los conocimientos, pero no les piden a los aprendices que los apliquen. Esto deriva en la clásica situación en la que, por ejemplo, alguien puede saber todo sobre nutrición y el entrenamiento con pesas, pero no tiene nada de experiencia práctica. Para ser un experto y adquirir habilidades especializadas que trasciendan los conocimientos, esa persona debe ir al gimnasio con regularidad, levantar pesas y alimentarse de manera saludable. Debe poner en práctica y perfeccionar sus habilidades concretas.

A fin de fomentar la adquisición de habilidades tangibles, las academias facilitan oportunidades para que los empleados practiquen en proyectos tanto individuales como grupales. Con el objeto de que la experiencia sea más enriquecedora y provechosa, las academias recurren a sesiones de coaching, críticas constructivas a cargo de pares y expertos, así como a evaluaciones.

¿Quiénes pueden (y deberían) crear academias de aprendizaje?

¿El concepto de las academias te convenció y te gustaría crear una propia? Bueno, tienes suerte. Hoy más que nunca, cualquier empresa, sea cual sea su tamaño o sector, puede crear sus propias academias.

La lista de compañías que lanzaron academias está integrada por los nombres más reconocidos del mundo empresarial, como Google, AT&T, Amazon, Microsoft y GE, entre otras. Si bien hace setenta años únicamente las empresas más acaudaladas y con mayores recursos podían permitirse abrir estas costosas instituciones que demandaban tanto esfuerzo, hoy solo se necesita la plataforma tecnológica adecuada.

La tecnología democratizó las academias de aprendizaje: ahora todas las empresas pueden tener acceso a ellas. Por eso, no dejes que esa lista te intimide: deja que te inspire. Puedes (y deberías) crear tus propias academias. Es un proyecto asequible y alcanzable.

¿Qué otras ventajas tiene crear academias internas?

Es imprescindible que tu empresa disponga siempre de suficientes talentos, pero crear tus propias academias tiene otras ventajas. Si inviertes en ellas, podrás:

Recortar gastos

Al crear academias internas, puedes recortar gastos de dos maneras. En primer lugar, ahorrarás el dinero que podrías gastar por contratar a una agencia externa. Las agencias externas que se dedican al desarrollo profesional de los talentos cuestan mucho dinero. Aparte del cargo inicial, pueden cobrar más por personalizar y adaptar sus contenidos generales para que se adecúen a los objetivos de tu empresa.

En segundo lugar y, sobre todo, teniendo en cuenta la escasez actual de talentos, ocuparte del upskilling de tus empleados es más económico que contratar personal externo. Por ejemplo, según un artículo de General Assembly, entre lo que cuesta el proceso de selección, la publicidad y otros gastos de contratación, una empresa puede tener que desembolsar unos USD 30 000 para contratar un ingeniero de software que se encuentre en la mitad de su carrera (y eso ni siquiera incluye los gastos de la etapa de onboarding). De acuerdo con el artículo, “la capacitación y el reskilling de un empleado interno puede llegar a costar unos USD 20 000”. Aunque no parezca demasiada diferencia, una empresa puede ahorrar “hasta USD 116 000 por persona en un plazo de tres años”.

Incentivar la retención y el compromiso de los empleados

De acuerdo con una encuesta de PEW, la mayoría de los trabajadores (el 63 %) renunció a su puesto en 2021 porque su salario era muy bajo o porque no tenían suficientes oportunidades para avanzar profesionalmente. Muchas plataformas de aprendizaje citan esta estadística para demostrar que los empleados valoran la capacitación, pero eso no es lo que refleja en realidad: lo importante es el crecimiento profesional. ¿Y cómo se promueve? Adquiriendo habilidades nuevas. Por eso, no solo puedes ahorrar dinero y abrir nuevas academias para cultivar habilidades, sino que, además, puedes aumentar la retención de los empleados.

Agiliza la adquisición de habilidades para el futuro

Es primordial adquirir las habilidades que faltan hoy, pero con el tiempo, se necesitarán otras. “En muchos sentidos, la tecnología y la IA avanzan más rápido que la vida misma —explicó Andy Bird, director ejecutivo de Pearson—. Nos cuesta mantenernos a la par de los cambios, y el impacto que eso tiene tanto a nivel individual como de compañía es que debemos participar todo el tiempo en iniciativas de reskilling y upskilling”.

El futuro, como lo describe Bird, es un enigma. No sabemos qué habilidades harán falta en diez años, pero es evidente que tendremos que hacer actividades de upskilling y reskilling de forma constante. Las academias te pueden ayudar a reconocer las nuevas brechas de habilidades y abordarlas a medida que surgen. Una vez que has creado una o dos academias, estás en condiciones de plantear un marco de referencia que se adapte bien a tu empresa, de modo que puedas abrir más cuando tengas la necesidad.

¿Cuáles son algunos de los consejos básicos para empezar a crear tus propias academias internas?

La pregunta obvia es cómo pueden hacer los directores de Aprendizaje y Desarrollo que no disponen de suficientes recursos para crear el tipo de academias flexibles que necesita el personal para cultivar su talento. No es tan abrumador como parece. Si se combinan los recursos y se implementan con ingenio, es posible. Aquí tienes algunos pasos para ponerte en marcha:

Primer paso: encarar las dificultades con la solución adecuada. Pregúntate si para resolver el problema se necesitan programas de aprendizaje, capacitación o iniciativas para adquirir habilidades. Luego, usa las herramientas precisas para atender esas necesidades imperiosas de aprendizaje. Los procesos de adquisición de habilidades se dividen en tres categorías generales:

Este marco de referencia te puede ayudar a diferenciar tus necesidades y a determinar qué rumbo tomar.

Segundo paso: dar tiempo para el upskilling. Darle al personal tiempo para que se desarrolle profesionalmente es bastante simple. Apenas el 34 % de los empleados están dispuestos a hacer actividades de upskilling fuera de su horario laboral, mientras que el 71 % no se perdería la oportunidad de participar en programas de upskilling pagados, y el 64 % se dedicaría al upskilling dentro del horario de trabajo.

Tercer paso: incentivar el aprendizaje en cohortes. Más del 90 % de los empleados y profesionales de RR. HH. encuestados por Randstad señalaron que las iniciativas para adquirir habilidades serían más eficaces si contaran con orientación y asistencia. Las cohortes organizadas por las empresas ofrecen asistencia y fomentan la responsabilidad de rendir cuentas. Además, facilitan la capacitación interdisciplinaria.


Cuarto paso: hacer partícipe al resto de la empresa. Es importante armar un argumento comercial a favor de las academias de talentos. Cuando la empresa completa toma conciencia de que el desarrollo profesional es una necesidad para competir y triunfar en el mercado, todos sus integrantes se sienten motivados y apoyan la idea.

Si quieres más consejos, descarga un ejemplar gratuito de A Practitioner’s Guide: Building a Modern Academy (Guía profesional: cómo crear una academia moderna).

Un método moderno para facilitar el upskilling avanzado y lograr el consenso en toda la empresa

Como las habilidades cambian tan vertiginosamente, las empresas deben responder a esta situación decisiva de la manera correcta y con rapidez. No puedes malgastar tu tiempo tratando de subsanar las brechas de habilidades más inauditas con la herramienta de aprendizaje que vienes usando desde hace diez años. Necesitas una solución que esté a la altura de las circunstancias, y las academias no solo te permiten ofrecer programas de upskilling, sino que son asequibles y se adaptan a las necesidades de tu empresa.

No importa cómo lo consigas. Puedes crear tu propia academia con herramientas rudimentarias, o puedes comprar una plataforma selecta: la clave es que lo concretes.

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